Después de de realizar la penúltima prueba sin lugar a dudas R. Bell Sullivan era el mejor de todos.
Su puntación sobrepasaba los 1000 RP, solo faltaba la última prueba que sería una de las más complicadas según decían todos en la Universidad.
La Universidad Robótica para el Estudio Humano, se había creado en el año 2200 D.E.R. (Después de la Era Robótica), con el principal propósito de que los robots aprendieran más acerca del comportamiento humanos, y crearles una profesión dependiendo de sus características y desarrollo en los diversos campos de estudio. En los primeros años hubo un gran descontento por parte del congreso, ya que temian que la población de la tierra se enterara, esto porque los terrícolas aún desconfiaban de los robots y no querían ocasionar otra revuelta en la que casi todos los robots fueron asesinados.
Pero después de la crisis mundial del 2400 el planeta entero hubiera caído en una guerra que hubiera ocasionado el fin de la civilización conocida, pero fue gracias al UREH y a sus mejores estudiantes que se logro revertir esa crisis. Esto ayudó a la Universidad ante el congreso para que siguieran enseñando a robots, para enfrentar este tipo de crisis.
R. Bell Sullivan, era un robot humanoide de nueva generación, creado para aprender como lo hacían los humanos en la antigüedad, tenían que hacerlo de este modo para que pudieran realizar tareas a las que serian asignados, sin tener influencias de algún humano en su programación, de este modo podrían ver el problema y resolverlo sin ningún tipo de influencia para beneficiar a alguien; los robots de la UREH eran capaz de distinguir entre bien y mal, conocían los sentimientos de los humanos, y aprendían dependiendo de la configuración de su cerebro positrónico. En pocas palabras el aprendizaje era parecido al humano, pero al contrario de ellos no podían equivocarse, su equivocación equivalía a una crisis como en la que hoy se encontraban los planetas. Y Bell debería defender a la humanidad de ella.
R. Bell entró a la oficina del Gobernador de la Universidad, una habitación amplia con un escritorio al fondo en las paredes todos los logros de la UREH, desde la recuperación de la economía gracias a R. Brand, hasta la solución de la última guerra espacial por el grupo de robots del comando Blatt.
Al llegar al escritorio una voz del que había sido director del colegio durante los últimos 120 años dijo:
-¡Bell! ¿Cómo estas? Adelante toma asiento… me di cuenta que sobrepasaste los 1000 RP ¡Excelente!, ¡Excelente!. Al parecer eres el adecuado para la tarea que se te asignará. Sabes muy bien que no puedes cometer errores o esto desataría la guerra galáctica que significaría el fin para muchas civilizaciones.
R. Bell asintió con la cabeza esperando mientras el gobernador hacia una pausa en la explicación:
-Como sabrás en la última reunión del Consejo Intergaláctico, se acordó que Sigma no sería anexado como parte de los territorios de Ómicron. Ya que Sigma es un planeta independiente y capaz de sustentarse por si mismo. También Sigma es el planeta que está en la frontera y a su vez mas cerca de la Tierra.
Hizo otra pausa y R. Bell hablo:
-Así es Gobernador, también me enteré que el Canciller de Ómicron no aceptó esta dedición del Consejo, y que aún así a comenzado el hostigamiento a Sigma, con un bloqueo de mercado. Tambien que si Ómicron puede hacerse de Sigma significará un punto importante en cuanto a estrategia política y militar en contra de la Tierra
-Así es Bell, el canciller no ha atacado a Sigma, sólo ha realizado el bloqueo alegando la perdida de una de sus naves mercantes en territorio de este lugar.
-Tu misión Bell, será evitar romper el bloqueo a Sigma y evitar que Ómicron le anexe a su dominio. Puede ayudar el saber que le sucedió a la nave mercante McQueen, al parecer es un verdadero misterio.
-Está bien Gobernador, imagino que tendré a un equipo de apoyo.
- Así es Bell tu equipo te espera en Ómicron. Llegando se te proporcionara de lo necesario para que realices esta misión, recuerda que debe de ser lo mas cautelosa posible.
-Está bien Gobernador. Cuente con ello.
-Una cosa mas Bell. Recuerda que nadie debe descubrir tu procedencia, eso pondría en aprietos a la Tierra.
Bell asintió con gentileza y salio de la oficina.
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